Todo estaba bien. El Museo de Arte de Lima (MALI) tenía un equipo que está cada día más capacitado, se ofrecían mejores programas educativos y las relaciones internacionales garantizaban excelentes exposiciones. Pero faltaba algo. Para Natalia Majluf, Directora del MALI, la infraestructura era lo que frenaba la potenciación del trabajo y los planes a futuro. Y aunque en la segunda planta están las colecciones permanentes, había que empezar desde abajo.
Así, el 8 de abril se reabrió el edificio al público después de la remodelación de la primera planta, a cargo del arquitecto Emilio Soyer, con el auspicio económico del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur).
Patrimonio que se impone
“Como el Museo de Arte es un inmueble declarado Monumento Histórico y Patrimonio Cultural de la Nación, en la remodelación se han respetado las estructuras, fachadas, escaleras principales, mamparas, ventanas y otros acabados de los ambientes principales del museo”, dicen sus voceros.
Todos esos elementos se tornan aún más bellos e imponentes porque están realzados por la gran altura que tiene el edificio en sus dos niveles. Cada uno mide 6.70 m de alto. Así quedan magnificadas las ventanas de madera de diseño decorativo que terminan en arco, formando un semicírculo. Las molduras, relieves, cornisas y balaustres completan la estructura.
Otro distintivo del MALI es su patio central, sede de memorables fiestas. Su piso ha sido renovado con baldosas de mármol blanco carrara y negro clásico nacional, dispuestas en forma de damero.
“El proyecto de remodelación contempló también el reforzamiento de estructuras y la tecnificación, que incluye un sistema de recirculación de aire para casi todos los ambientes, aire acondicionado para la biblioteca, remodelación del sistema de iluminación e instalaciones eléctricas correspondientes, renovación de las redes de agua y desagüe en función de la nueva ubicación de los baños, implementación de nuevos sistemas de seguridad, como red de agua contra incendios, unidades de detección de humos, vigilancia por video, señalización y vías de evacuación, además de la instalación de ascensores y nuevas redes de telefonía y cómputo”, nos dijeron.
De otro lado, el flujo de público se ha reorientado con la rehabilitación de antiguas vías de acceso, de manera que los visitantes del restaurante Café 9/9 y del futuro Auditorio se comunican a través del vestíbulo del museo o a través de las puertas laterales.
Finalmente, el ingreso ya no es por el Paseo Colón. Ahora la entrada principal al Museo es por la fachada sur del edificio, que da al Parque de la Exposición, donde se ha dispuesto la ampliación de la vereda frontal de acceso. Adentro un mundo de arte y cultura espera.
Salas tomadas
En la sala 2, y hasta el 23 de mayo, el MALI presentará 90 imágenes de gran formato tomadas por el lente de Mario Testino. La exposición “Portraits” llega a Lima después de haber recorrido importantes museos en Milán, Londres, Ámsterdam, Edimburgo, Tokio y la ciudad de México. Las fotos de Kate Moss, Naomi Campbell, Jude Law, Madonna y los Rolling Stones sorprenden.
En la sala 3 se presenta “Camilo Blas: el dibujo indigenista”, y en el área de acogida y servicios, “Monumentos vandalizables: abstracción de poder III”, de José Carlos Martinat.
En la sala 4 va “Del Cupisnique a los Incas. El arte del valle del Jequetepeque”.